Es maravillosa esta
itiniaciva de colgar
nfameros atrasados en
la Red, como si los
tales nfameros
aumentaran su valor
por ser me1s viejos e
inhallables. Un mundo
que finje la
inmaterialidad (la
Red) y se construye en
espejo con el mundo de
los artefactos (los
ejemplares). Aunque he
tenido acceso a una
primera edicif3n del
Ulises y he
frecuentado las casas
de respetados y
encantadores viciosos
del artefacto libro,
la bibliofilia es una
de esas filias que
nunca me despertf3 la
suficiente curiosidad
como para acerme a
ella. Lo cierto es que
su sola existencia,
como la de la
zoofilia, me produce
cierto
aburrimiento.Ahora
bien, los editores de
Hibris este1n por
cruzar la delgada
lednea roja y con su
sola intencif3n de
colgar la revista
online (bfconvertir
una relacif3n de
objetos en
hipertexto?)provocan
la sospecha de
genialidad, condicif3n
que siempre estamos
dispuestos a otorgarle
a las obsesiones
desmesuradas. VgMMGWhdCVIVH10-April-2012
VgMMGWhdCVIVH 10-April-2012